Un viaje intenso, a un lugar que invita a recorrerlo, conocer todos sus rincones, sus paisajes, inagotables.
Del otro lado de la cordillera de los Andes, se encuentra nuestra única ciudad trasandina, Ushuaia, sobre la costa del Canal Beagle, y de espalda a los picos nevados y los bosques de lenga.
No es un lugar a donde buscar gran diversidad de aves, en toda la provincia debe haber unas 200 especies en total registradas, pero si para buscar algunas específicas, muy típicas del área.
Una particularidad de las aves del lugar, es que son en general bastante confiadas, indicador de que el habitante del lugar las respeta, convive en cierta armonía con ellas, y eso permite acercamientos interesantes para registrarlas, sin perturbar su vida. Creo eso se puede percibir en las fotos de las distintas especies, las que hacían sus cosas sin darme demasiada importancia.
Mi objetivo principal del viaje era poder registrar al Carpintero gigante (Campephilus magellanicus), objetivo más que cumplido, gracias a la ayuda, guia y paciencia de Alejandro Insegna y Luis Alberto Wilder (alias Firpo...), con quienes recorrimos desde la madrugada el Parque Nacional Tierra del Fuego buscándolo, para al final encontrarlo a la tarde... una emoción tremenda poder ver un aves como esa en libertad, de nuevo gracias a esos dos amantes de la naturaleza, las aves, y la fotografía.
Me quedan algunas especies para volver, con las que no tuve suerte, como el Churrín andino (Scytalopus magellanicus), al que escuchamos largo rato e incluso observamos por breves momentos, pero no me dio una sola oportunidad para una toma aunque sea de registro... un pájaro muy oculto, que rara vez se muestra a descubierto.
Ya volveré y lo intentaré nuevamente, sobran motivos para regresar a un lugar tan bello.
Algunas fotos de los lugares por los que pase, sus ambientes.