Mi primera experiencia de fotografía desde un hide (escondite), más exactamente un hidrohide... toda una aventura meterse dentro de un traje de buceo de neoprene, poner la cámara con su gran lente sobre una estructura de telgopor, una "carpita" camuflada encima, y al agua, por horas.
Todo, bajo la atenta mirada y consejos de Nino Grangetto, que me acompañó en este "bautismo".
Es increíble poder observar a las aves en su ambiente natural, sin casi alterarlas... y además las fotos que se pueden sacar desde mucho más cerca, logrando gran calidad y detalles... se va a repetir, sin lugar a dudas.
Esta es una foto, con la cámara y el lente de 300 mm acoplados, para probar la flotabilidad en la pileta de casa...
En total pudimos observar 61 especies.